En Bucaramanga y su área metropolitana el calzado de origen chino continúa siendo “una piedra en el zapato” para los fabricantes de este producto en esta zona del país. Wilson Gamboa Meza, Presidente de la Asociación de Industriales del Calzado y Similares, Asoinducals, manifestó que el tema del contrabando asiático es “un cuento chino” que desde hace muchos años se viene presentando y que,  indudablemente, sigue afectando la economía local.

Gamboa Meza relató que hace unos años en su empresa tenía un promedio de 70 trabajadores en las áreas de corte, armado, ensamblado, acabado, embalado y almacenamiento. Actualmente solo cuenta con 10 empleados que se encargan de realizar las mismas funciones porque la demanda es menor.

En el comercio un par de zapatos chinos se encuentran entre 15 mil pesos y unos nacionales pueden alcanzar los 35 mil pesos, lo que hace que compradores prefieran por precio, pese a que la vida útil de los de China es de unos dos meses mientras un zapato nacional puede durar de 6 meses a 1 año, según lo explican algunos fabricantes de la capital santandereana.