Desde hace cinco años se viene declarando la emergencia sanitaria en El Carrasco, relleno sanitario al que van a parar las basuras de Bucaramanga, su área metropolitana y de 13 municipios más de Santander. Su vida útil caducó en 2011, sin embargo,  se ha venido acondicionando por las últimas Administraciones Municipales para extender su función mientras encuentran una solución definitiva para el destino final de los residuos sólidos que allí llegan.

Uno de esos nuevos sitios es la celda cuatro, habilitada actualmente para depositar las basuras que hasta mayo del 2018 podrá recibir las 1.000 toneladas diarias de residuos sólidos generados en su mayoría por Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta.

El mandatario de los bumangueses, Rodolfo Hernández Suárez, ha dicho que el nuevo llamado de atención sanitario es para iniciar en los próximos días, trabajos de construcción para poder adecuar dos nuevos sitios que se usarán para la disposición final de las basuras en dicho sitio. Vertederos que permitirán extender su vida útil por un tiempo aproximado de tres años (2020). Para tal fin se invertirán siete mil millones.