En Bucaramanga, pese a los operativos para controlar la práctica de maniobras peligrosos que protagonizan cientos de motociclistas en la ciudad, volvió y jugó este 2016 la actividad de rodar en las calles con motivo de la fiesta de Halloween.

La alteración del orden público, poner en riesgo sus vidas y la de otras personas, fueron motivos de peso para que la Dirección de Tránsito de Bucaramanga tomará medidas drásticas e inmovilizara más de 20 motocicletas y aplicara alrededor de 38 comparendos tras los disturbios provocados la noche del 31 de octubre.

Soy Autónomo TV habló con Henry Arenas, uno de los organizadores de estas carreras informales, quien manifestó el desacuerdo con la forma de proceder de las autoridades argumentando que realizan esta actividad debido a la falta de un espacio adecuado para hacer sus maniobras, las cuales consideran como deportivas.

Además, consultamos a un experto en movilidad argentino, Pedro Centeno, quien desde su mirada sugiere que las autoridades y quienes llevan a cabo dichas prácticas deben llegar a un acuerdo para adecuar espacios de lo que, para él, puede ser visto como una cultura difícil de extinguir con garrote.

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